Seguramente será un clásico que rapidamente quedará en el olvido para los fanáticos de ambos equipos. Pero para el que no pasará inadvertido es para Marcelo Gallardo. El 10 en su segundo regresó al equipo de la banda sangre logró igualar el marcador gracias a su soberbia pegada.
Boca sin ser ampliamente superior a su rival, siempre mostró estar por encima de River. Gorosito planificó un planteo conservador y no generó en forma colectiva jugadas de riesgo para el arco defendido por el Pato Abbondanzieri, salvo la erronea definición de Radamel Falcao García tras excelente pase de Diego Buonanotte.
El gol de Boca fue autoría del gran goleador Martín Palermo, no será el delantero que dice tener Juan Román Riquelme, cuando sólo menciona a su amigo Lucho Figueroa, pero Martín tambíen tiene lo suyo y si no le generan situaciones, él mismo se las genera y así fue como con ayudita de Daniel Vega, puso el 1 a 0 parcial para el Xeneize.
Después del gol de Palermo, Gorosito repensó el partido con los ingresos de dos “rapiditos” como lo son Diego Buonanotte y Mauro Rosales. Así como dijimos que el técnico de River se equivocó, en como encaró el encuentro desde el minuto cero, también tenemos que decir que acertó en las sustituciones en el complemento. Y gracias al movimiento constante de Buonanotte, Gallardo encontró su lugar en la parte izquierda y de un tiro libre logró igualar el score con su exquisita pegada.
Un resultado que dejó sonrisas en el vestuario visitante y gestos de preocupación en el local, aunque recién se sabrá a fin del semestre cual de los dos grandes de argentina reirá último…
Por Gaspar Castellanos
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